Se que no duermes cuando
despierto en la mañana,
me desenrosco de tu pecho
y amanezco,tú tan solo finges.
Y a mí me gusta jugar,jugar
a levantarme olvidando la sábana
a liberarme del camisón.
Según mis plantas acarician el frío mármol,
miro de reojo para verte ahí;
apacible,denotando satisafacción,entre la aurora.
Y sigo con mi juego;
la puerta del baño entreabierta,
el agua corriendo libre,
tus ojos en mis pechos,
mi pulso descarrilado.



